Todo comienza el Lunes anterior a la carrera. Las veinticuatro horas es mas que un día; es una semana entera de frenética fiesta.
El Lunes y Martes En la plaza de los Jacobinos justo en el centro de la ciudad, se realiza las verificaciones técnicas y la presentación en sociedad de todos los equipos participantes.
El publico en general tiene acceso a ver y sacarse fotos con todos los corredores y los prototipos. La gente se aglutina en todo el perimetro para adquirir todo tipo de souvenirs o simplemente se sientan en los innumerables bancos que albergan la plaza para observar, disfrutar y departir con refrescos de por medio la belleza visual del paisaje.
Durante el día, ademas de los diferentes paseos que se puede realizar en la ciudad y su entorno se pueden dar el máximo placer de dar vueltas en la parte del circuito que esta abierto trescientos sesenta días al año, estas son carreteras que confluyen conjuntamente con la parte permanente del trazado.
El Miércoles comienzan las actividades en el Circuito Le Sarthe, que se sitúa muy cerca del centro de la ciudad. El primer concierto de motores da comienzo en la primer tanda clasificatoria,al igual que el Jueves que se realiza la segunda tanda y determinan la parrilla de salida del día Sábado.
Las clasificaciones en estos dos días se realizan en horarios nocturnos. Disponiendo todo el día para realizar diversos paseos por la ciudad, visitar los museos ó conocer los diferentes pueblos próximos a la ciudad de Le Mans.
Los innumerables desfiles que se realizan el Viernes en el centro de la ciudad, con la gran parada que realizan todos los pilotos en coches de época, antiguas joyas que fueron protagonistas en otrora de épicas luchas; las diferentes bandas musicales y de espectáculo, hasta una famosa "scola do samba" alimenta semejante despliegue. Imprescindible la visita al museo de automóviles justo a la entrada al circuito.
El Sábado desde temprano comienzan a escucharse el rugir de los motores, ultimando detalles para la hora de la verdad. Como el público es activo participante de este evento, alternan las visitas libres que se realizan en los boxes con puestos de degustaciones gastronómicas en torno al circuito.
El village que alberga innumerables bares, restaurantes, negocios de afamadas marcas de ropa e indumentarias deportivas, exposiciones de automóviles, cuadros, grabados, ventas de vídeos y libros como así también simuladores y juegos de consola, incluyendo el parque de diversiones completan este paraíso del ocio visitados por mas de doscientos cincuenta mil espectadores.
Para los más intrépidos existe la posibilidad durante la carrera de dar vueltas al rededor del circuito en helicóptero. El Domingo, promediada la tarde finalizan las 24 Horas. El vertiginoso periplo semanal llega a su fin. La ciudad de Le Mans recupera su ritmo hasta la próxima edición.
Este es uno de esos eventos que hay que vivirlo al menos, una vez en la vida. |